José Aguayo Aguayo, 78 años. No tiene hijos y vivía solo en su casa del sector Las Pataguas, en Concepción. Nacido y criado en el campo, perdió el hogar de toda una vida. Sino lo rescatan a tiempo, no lo estaría contando.
«Cuando empezó el fuego el sábado, muy rápido se quemó mi casa. Pasé sustos otros años, pero este incendio fue más grande. Tengo problemas en mis rodillas y si mi sobrina no me va a buscar me muero quemado», señaló.
Ahora José está siendo cuidado por familiares en el sector Agua de la Gloria, donde fue visitado y revisado por profesionales del Cecosf Chaimávida. Su salud es delicada.
«José tiene diabetes y se descompensó. Llegó a urgencias, pero ahora ya está estabilizado y sus familiares se han preocupado de él, le han dado sus medicamentos y su alimentación. Después vendrá el tema de su salud mental, donde igualmente lo apoyaremos», dijo Paula Chaparro, médico del Cecosf Chaimávida.
José agradeció la visita de los funcionarios.
«Se han portado bien y son bienvenidas. Me han ayudado. Agradecido no más. Ahora a recuperarse, no queda otra», indicó.
Casa y un pequeño bosque perdió José por la acción del fuego. Ahora mira hacia adelante, a pesar del impacto y del dolor, con una familia que lo quiere, una comunidad rural preocupada de él y una salud municipal atenta a todos sus requerimientos.











