El consumo de alcohol y drogas ilícitas es un problema que afecta a muchas personas en el país y a sus familias, las cuales deben lidiar con una realidad triste y compleja. Por eso reconocer a quienes salen del flagelo es sumamente importante, ya que no todos pueden. En el jardín infantil Fabiola de Concepción, ocho personas de diferentes edades, hombres y mujeres, fueron graduados del Programa Ambulatorio Básico OH y Drogas, gracias al trabajo multidisciplinario de un gran equipo de salud del Cesfam Juan Soto Fernández.
“Muchas veces hay dificultades de por medio como las recaídas, pero nuestro equipo está compuesto por personas con tremendos valores y quienes siempre han estado dispuestos a contener. En el caso de estos egresados, mucho orgullo, satisfacción y felicidad, por sobre todo”, indicó Valentina Salgado Carrasco, encargada del programa.
“Siento mucho orgullo también, porque el trabajo conjunto puede cambiar vidas. Tenemos un grupo comprometido y usuarios sensibilizados y con motivación para cambiar”, agregó la directora del Cesfam, Juan Soto Fernández, Ximena Nievas Pizarro. Lorena fue una de las egresadas y mostró su alegría por vencer a un enemigo que parecía invencible. “Feliz por mis logros, porque es difícil. Yo estuve 25 años consumiendo pasta base y llevo ya más de dos años sin hacerlo, limpia, con el apoyo del Cesfam. Me entregué a Dios y recuperé mi familia”, señaló.
La importante labor que presta este programa de rehabilitación es posible gracias al financiamiento del Senda. “Aquí el trabajo interinstitucional, con pocos recursos, ha logrado recuperar la vida de ocho personas y eso es lo más relevante”, dijo el director regional del Senda, Bayron Martínez, quien destacó que este tipo de egresos no es algo común en los Cesfam, por lo que adquiere mucho más valor lo realizado por el Cesfam Juan Soto Fernández.















